dissabte 29 d’agost de 2009

BRONCEADOR



BRONCEADORES, década de 1940, Estados Unidos

Los productos bronceadores y protectores solares son invenciones modernas. La industria de los bronceadores no comenzó en realidad hasta la segunda guerra mundial, cuando los gobiernos beligerantes necesitaron cremas para la piel a fin de proteger a sus tropas estacio­nadas en el Pacifico y otros lugares de clima extremo. Asimismo, la práctica de tomar baños de sol hasta que el cuerpo adquiera un tono dorado o bronceado es, mayormente, un fenómeno moderno.

A lo largo de la historia, gentes de muy diversas culturas adoptaron grandes precauciones para evitar la exposición de la piel a los rayos del sol. En diversas sociedades occidentales se utilizaron cremas y un­güentos opacos, similares al moderno óxido de cinc, al igual que las sombrillas y parasoles. Sólo quienes trabajaban en el campo adquirían un tono bronceado, mientras que una piel blanca era signo de alto rango.

Tanto en Europa como en América, dos factores contribuyeron a dar popularidad al bronceado. Hasta los años veinte, la mayoría de quienes vivían tierra adentro no tenían acceso a las playas, pero cuando los ferrocarriles y los coches permitieron un transporte ma­sivo hacia esos lugares, el baño en el mar se convirtió en un pasa­tiempo popular. Por entonces, sin embargo, los bailadores cubrían tan gran parte del cuerpo, que los preparados bronceadores no hubieran tenido ninguna utilidad. Durante los años treinta, a medida que los bañadores dejaban cada vez más piel al descubierto, se puso de moda el bronceado, pero éste, a su vez, intro­dujo el riesgo de las quemaduras.

Al principio, los fabricantes no apreciaron debidamente el mercado potencial para los bronceadores, ni tampoco para los protectores sola­res. La actitud predominante era que, tras haber tomado suficiente­mente el sol, el bañista se colocada bajo una sombrilla o se vestida de nuevo. Sin embargo, los soldados que peleaban en tierras de África o en las Filipinas, que trabajaban en las cubiertas de los portaviones o que, en un momento dado, podían encontrarse a bordo de una balsa en pleno Pacifico, no podían gozar de la sombra a su antojo. Por con­siguiente, al principiar los años cuarenta el gobierno norteamericano, junto con otros, empezó a experimentar con productores de protec­ción solar.

Uno de los agentes más efectivos resultó ser el llamado aceite de parafina rojo. Se trata de un subproducto inerte del petróleo, el resi­duo tras la extracción de la gasolina y otros refinados. Su color rojo natural, debido a un pigmento, cierra el paso a los rayos ultravioleta del sol. Las fuerzas aéreas de los Estados Unidos distribuían aceite de parafina rojo entre sus aviadores, en previsión de que pudieran ser de­rribados en territorios tropicales.

Uno de los científicos que ayudaron a los militares a conseguir una eficaz loción de protección solar fue el doctor Benjamin Green, que además estaba convencido de que existía un vasto mercado, todavía virgen, para estos productos bronceadores. Después de la guerra, se valió de la tecnología que él había ayudado a desarrollar para crear una loción cremosa, de un blanco puro, aromatizada con esencia de jazmín. El producto permitía al usuario conseguir una coloración co­briza de su piel. Lanzado al mercado, el Copertone contribuyó a di­fundir la moda del bronceado en toda América.

6 comentaris:

  1. Sempre es un plaer , veure un cos broncejat , però el mès important es el poder aplicar-lo sobre una base adequada ;)

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  2. Hola, ¿qué tal las vacaciones? Imagino que te habrás bronceado; yo un poco, porque sólo he ido unos ratos a la piscina y una tarde a la playa, pero me la pasé leyendo bajo la sombrilla. Con todo procuro ponerme crema protectora, porque hasta el reflejo del sol en el agua broncea.
    Tengo fijada la imagen del anuncio de Copertone, el culito blanco de una niña tras tirarle el perrito de su braguita.
    Un abrazo y a seguir disfrutando, que todavía queda verano.

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  3. Bona entrada i molt adient per l'època que estem.
    Sembla mentida com canvien les modes i que abans una pell blanca era signe de distinció com també les dones "entradetes en carns" eren més boniques que les primes.

    Bones vacanes (que encara et queden uns quants dies)

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  4. Hola Mia, te he dejado un premio en mi blog, espero que te guste.

    Un beso

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  5. Hola Mía. Es curios això de les modes, de color de pell, etc.
    Jo recordo que de joveneta ens pasavem hores a la platja, sense possar-nos cremes..o millor dit ens possavem crema de vaca (era marronos..i suposo que no tenía cap filtre), ( en canvi ara tothom ens possem cremes amb protecció..gradual factor 60-30-15..

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  6. Tens raó amb lo de la protecció, ara és un perill no posar-se crema.Una amiga que treballa en cosmètica em va comentar que es venia el 80% protecció alta, 50 o més.

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